viernes, 3 de marzo de 2017

                                                   Perseverancia artificial

Ha pasado una semana desde que tuve ese encuentro racional conmigo mismo, y las ideas principales siguen rondando mi mente como punto de apoyo, sin embargo encuentro obvias dificultades, los vicios de mis hábitos anteriores, y parece que mi nueva visión, al parecer, un poco mas amplia, provoca justamente un desentendido con mi realidad escolar, pareciera que necesitaba una excusa para justificar mi mediocridad escolar, pero no, asi no son las cosas, mi holgazaneria no es producto de una resolución racional, sino de consecuencia de mis malos hábitos llevados acabo durante etapas anteriores, por lo que otra duda acecha, ¿Como puedo deshacerme de ellos?, la respuesta para cualquier persona seria simple, simplemente hazlo, ¡Vaya!, ójala fuera tan simple pero asi no son las cosas, algunas personas tienen como virtud principal la perseverancia y encontrar una motivación para mejorar sus hábitos es un acto natural, pero lamentablemente las virtudes son propias de la esencia del caracter, por lo que tratar de asumirlas seria una perdidá de tiempo, provocando en otras personas con un balance de virtudes distinta a seguir una metodología fija.

Con el objetivo bien fijo, nos planteamos metas, y con ella un sinfin de circunstancias para llevarla a cabo nos provocan emociones, pero al momento de especificar a la razon como herramienta para guiar todas nuestras decisiones, nos encontramos con una interesante contradicción, como podemos utilizar la razón en el alcance de nuestros objetivos sin prescindir de las emociones y sus consecuencias, generalmente se decide la razón sobre la emoción, aunque nunca se es posible de olvidar las emociones, este punto que pareciera ser negativo, se vuelve en un aspecto con beneficios que si se trabaja, resultarian en un trabajo racional sumamente eficiente. Bajo estos pensamientos es posible concluir que el control de emociones sobre los motivos, pueden ayudar a alcanzar mis objetivos, es decir, aquellas emociones que consideraba con la dirección adecuada me llevarian a realizar acciones adecuadas.

Finalmente decidi que el trabajo sobre mis emociones es fundamental, que su correcta dirección sin olvidar su racionalización, me ayudarian para crear motivaciones, buscando generar un cambio de hábitos y de esa forma llevar de forma eficaz mis metas y tomar mejores decisiones. 

viernes, 24 de febrero de 2017


El comienzo

   
   Hace años que no utilizaba la cabeza. En la actualidad me encuentro en la    disyuntiva del rumbo que debe llevar mi vida, un problema que supongo debe afectar a cada uno de nosotros como duda persistente en nuestros pensamientos, lo que me ha llevado a distintas fases emocionales sin llegar a una solución sastifactoria, haciendo distintos ánalisis retrospectivos de mis 20 años de existencia, una vida nada diferente a la de los demás, sin ningún talento y sin ninguna esperanza fuera de la expectativa social regular, finalmente lo acepto, soy un mediocre, que ha desperdiciado tantas oportunidades por la seguridad del confort, por lo políticamente correcto, lo cierto es que jámas he seguido mis pasiones por creer que no las poseo, podria decir que mi vida va sin rumbo fijo, pero lamentablemente no seria cierto, mi vida lo fijan las demás personas, aquellas personas de las que depende mis sentimientos y seguridad, creando hábitos y costumbres que me atan a ellos, y no, no es correcto ni para mi ni para nadie.

Varias veces en mi vida he llegado a la misma conclusión sin proponer una solución al problema, hoy la tengo, o por lo menos de forma parcial, asi como un ciego no puede andar sobre un camino desconocido sin tropezarse, un ignorante no puede tomar sus propias decisiones sin cometer errores, por lo que lo que podemos encontrar dos formas de encontrar un camino, el primero es guiarse de las manos de otros, sometiendonos a sus vicios y errores, y justificando nuestra propia falta de caracter y mediocridad a la de la sociedad, una opción segura y cómoda, pero nada sastifactoria, y la otra es andar sin rumbo fijo, seguir cada una de tus convicciones a pesar de que la razón colectiva se ensañe a mostrarte un rumbo distinto, un camino absurdo, sin lógica alguna, porque ¿Quien se atreve a caminar teniendo todo en contra suya?. Y yo, habiendo seguido tanto tiempo el camino colectivo, he decidido dejar de hacerlo, no por algún sentido de superioridad moral, sino por todo lo contrario, porque el peso de la ignorancia me desgarra, y aunque tengo la certeza de que tanto la ignorancia como la ceguera, son padecimientos que jámas se curan, haré todo lo que este a mi alcance para trazar mi camino de tal forma que de paso a mis propios pensamientos y mis propias razones, de la única forma que alguien con la inteligencia promedio conoce, prueba y error, que mis cicatrices guien el posible sendero que debo seguir, podrá sonar extremo, posiblemente este exagerando, pero la incertidumbre hace mas emocionante el lugar en el que terminare.

Sé de antemano que este escrito tiene miles de errores y contradicciones, y le pido una disculpa a aquellos que lleguen a leer esto, no soy propiamente una persona culta, pero el conocimiento es el bastón con el que a partir de mi sentido común  y razón tratare de guiar mi espiritu, este es el comienzo de un nuevo camino, y este primer escrito es el primer testimonio de mis ideas, vagas y falaces posiblemente, pero mias, espero mejorar conforme continuen mis metas, y liberarme de todos los vicios que me envuelven evitando conseguir mi máxima, hay mucho que caminar y tan poco tiempo.